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miércoles, agosto 08, 2007

Los héroes siempre vencen...¿o no?


The Mighty Thor número 376 

Título: Los héroes siempre vencen...¿o no?

Título original: Heroes Always Win...Don't They?

Guion: Walter Simonson

Lápiz: Sal Buscema

Tinta: Sal Buscema

Color: George Roussos

Valoración: 9 sobre 10

Frases destacadas: "¿Ha caído finalmente Ragnarok sobre el mayor guerrero de Asgard? ¿He de morir en el fango asesinado en un absurdo combate? ¡No! ¡He de levantarme a toda costa! ¡No me enfrentaré a la muerte de rodillas, sino como un guerrero! Lo había olvidado ¡No puedo morir! ¡No tendré la muerte del guerrero! ¡No llegaré glorioso a la dorada tierra de Valhalla! ¡No hay esperanza!" (Thor)

"Asgard sentirá haber desdeñado al hijo de Laufey. ¡Sólo Loki debería ocupar el dorado trono de Odín! Desde ahora el trono quedará vacío, y la muerte se extenderá por el reino de los dioses." (Loki)

Reseña: Cuanto peor lo pasa el protagonista de nuestro cómic favorito, cuanto mayor la intriga sobre su futuro incierto, más disfrutamos con su lectura porque el autor magistralmente nos despierta nuestra curiosidad y se nos transmiten emociones que no se presentan habitualmente en nuestras vidas rutinarias. Simonson vuelve a ampliar los límites del héroe colocándolo en una situación tan extrema que cuesta imaginar cómo saldrá de ésta si su peor enemigo es su propio cuerpo maldito. En este episodio, Thor quedará casi totalmente destrozado física y anímicamente por culpa de la maldición de Hela y las conspiraciones de Loki. El propio guionista nos plantea la duda en la portada y el título del episodio sobre si los héroes siempre ganan, aunque sepamos que sin ellos, la serie acabaría.

Desde que el barbudo escritor de ascendencia noruega arribó a esta colección, se ha empeñado en convencernos de que Thor es uno de los mejores guerreros del Universo Marvel a través de sus combates épicos contra enemigos más formidables que nunca, por lo que nuestra consideración en este sentido ha alcanzado altas cotas. Así que resultaría imperdonable que ahora el autor nos planteara las típicas y predecibles batallas contra esos supervillanos que se crearon para otros guionistas carentes de ideas originales y para que el protagonista tuviera rivales a la altura en fuerza, que no en inteligencia. Simonson recurre a esos supervillanos, sí, pero plantea unas condiciones adversas para el dios del trueno que crean incertidumbre sobre el resultado final de dicho enfrentamiento.

Como vimos en el capítulo anterior, Loki el tramposo engañaba a su vapuleado hermanastro para que se enfrentara al Hombre Bestia y al Destructor, para que luego descubriera que no eran tales, sino réplicas generadas por magia a partir de humanos que morían consumidos a los pocos minutos de lucha. De esta manera, cuando Thor ha de combatir contra su peor enemigo terrestre (al menos, en esta época en que se hizo este cómic), una pugna titánica en la que se centra el presente episodio, contendrá su poder para salvar al que él cree una inocente víctima de la magia del dios del engaño.

Sin embargo, el Hombre Absorbente sí es el auténtico y cuando su divino adversario se percate de su error, poco tendrá que hacer contra su rival que lo apaliza por las calles y túneles neoyorkinos. El ardid de Loki funciona a la perfeccion y el declive del héroe continúa.
Recordemos brevemente los orígenes y habilidades del que se consideró el peor enemigo mortal de Thor. Apareció por primera vez en el Journey into Mistery 114 en que se caracterizaba ya como un delincuente común que Loki escogió para un plan contra su hermanastro. El dios del engaño le hizo beber una poción que le permitía absorber las cualidades de cualquier cosa que tocara. Desde entonces se ha enfrentado multitud de veces contra el protagonista de esta serie.

En Asgard, ajenos a las conspiraciones de Loki junto a sus parientes los Gigantes de Hielo para derrocar el actual gobierno, los ciudadanos del Reino Dorado celebran la clausura y custodia de la espada Crepúsculo que tantos quebraderos de cabeza les ha causado, aunque seguirá siendo utilizada por otros guionistas en esta serie y otras, como los Vengadores. También se presta atención a la desdicha de Amora, alias la Encantadora, a la que Heimdall pretende ayudar a superar su culpabilidad porque su novio el Verdugo sacrificara su vida ante el desprecio de todos. Tampoco se olvida el guionista de los gemelos huérfanos adoptados por los dioses quienes todos ellos se comprometen a cuidarlos y enseñarles las maravillas de su nuevo y mágico hogar.


¡Fuego en la noche!

The Mighty Thor número 374 

Título: ¡Fuego en la noche!

Título original: ¡Fires of the Night!

Guion: Walter Simonson

Lápiz: Sal Buscema

Tinta: Sal Buscema

Color: Christie Scheele

Valoración: 9 sobre 10


Frases destacadas: "Desde hoy, el poderoso Thor tendrá miedo de entrar en combate. ¡Porque sus huesos son tan frágiles como los de una vieja, y cuando se rompan no sanarán. No encontrarás descanso en brazos de la Muerte, porque te he repudiado. ¡Y la ausencia de muerte es la vida eterna! ¡El Dios del Trueno vivirá para siempre!¡Hasta que su único deseo sea morir!" (Hela)

"Y entonces se reveló la presencia de la muerte roja. Venida como un ladrón en la noche. Y uno a uno cayeron en el sangriento regazo de su revelación...Y todos murieron en la postura en que habían caído. Y la vida del reloj se desvaneció con el último en morir. Y las llamas del trípode expiraron. Y las tinieblas y la putrefacción y la muerte roja lo dominaron todo " (Cita del narrador a "La máscara de la Muerte Roja" de Edgard Allan Poe)

Reseña: Una de las características destacables de los comics de Thor consiste en la "dualidad espacial" de sus historias, esto es, que se cuenta en casi todos los episodios tanto lo que ocurre en el mundo terrestre que el dios del trueno ha jurado proteger y lo que ocurre en el mundo mágico que refleja la cosmogonia asgardiana. Un autor audaz como Walter Simonson sabe aprovechar los recursos e idiosincrasia de ambos mundos contando historias interesantes que capten la atención constante del lector.

De este modo, en referencia a Asgard, el guionista escoge tres personajes que le sirvan de hilo conductor para sus narraciones. Dos son los niños huérfanos que Thor llevó a su patria después de que el psicópata Zaniac asesinara a su único pariente vivo para así que los adoptara la familia de Volstagg. Tampoco se olvida el autor de uno de sus personajes favoritos: Balder el Bravo, actual monarca de Asgard, quien vuelve a adentrarse en el desierto infinito esta vez no en busca de muerte, sino de todo lo contrario. El dios de la verdad busca a las parcas para que le concedan el don de la resurrección para uno de los cuervos mágicos víctima del demonio Surtur.

En Midgard, Thor se enfrenta a los Merodeadores en las catacumbas de la ciudad de los rascacielos para vengar la matanza de Morlocks que han provocado y por dejar moribundo al mutante Ángel de Factor-X.
Cuando el propio tronante resulta herido en la batalla, se revela la terrible maldición que Hela, la diosa de la muerte, le ha prodigado: no podrá sanar sus heridas, sus huesos se tornarán frágiles y jamás morirá ya que la macabra diosa le ha repudiado. Se venga así la orgullosa soberana de Hel de su reciente invasión de su reino por parte del hijo de Odín. Esta trágica situación del protagonista empeorará número a número y se alargará hasta el final de la etapa de Simonson poniendo a prueba al paladín de Asgard en toda su resistencia contra un enemigo que procede de sí mismo, de su cuerpo maldito.

Por último, destacar también la excelente compenetración del guionista y dibujante que medra, si cabe, cada número más y que este episodio contiene una de las cumbres de esta colaboración mutua con uno de los finales más impactantes de esta serie que manifiesta toda la agonía e ira del hijo de Odín por la espantosa venganza de la macabra hija de Loki.